He suprimido el post de ayer. No me gustaba, no era del todo real. Ni del todo ficción. Tenía trampa. Durante los últimos tres meses me he aferrado a este blog como salvavidas ante la marea de cambios que me sacudían,; algunos los he contado- cambio de casa, comienzo del proyecto- otros, los que esconden mis vértices más puntiagudos, siguen encerrados bajo siete llaves en el cajón de mi mesita de noche y ahí seguirán, porque debo cuidarlos. Al escribir me desnudo todos los días un poco, pero protejo lo más delicado que tengo, lo más amado. Soy honesta en ese sentido, tampoco digo mentiras ni genero falsas expectativas.
Pero a menudo es cierto que preferiría ser quien no soy.Quisiera tener el brillo, la alegría, la risa o el humor ácido que antes surgía de forma natural (cuando surgía, que tampoco era yo Anabel Alonso ni Paz Padilla) y me esfuerzo por recuperarlo apoyándome en clichés, en anécdotas repetidas que tuvieron tres carcjadas de premio. Me disfrazo de otra eva- que ya no es If- y cuando intento ponerme esa máscara lo que escribo se me tuerce. Se vuelve cartón piedra. Mis posts acaban siendo los escenarios más decrépitos del "Un, dos, tres". Las cartas marcadas resultan tan visibles que al levantarlas habréis visto una eva diminuta corriendo por las teclas del ordenador, pulgarcita-vulgarcita, buscando un paréntesis en el que alojarse.
En la duermevela- mi momento más lúcido del día- surgen las dudas y me arrepiento, así que suelo borrarlos de mañana, o al cabo de unas horas si me he puesto a soñar fuera de tiempo. Si no hay comentarios a las frases los elimino. No quiero traicionarme en esto. No; primero por mí y después , también por mí- lo siento- porque si me pongo a pensar en vosotros, en los que me leéis con mayor o menor frecuencia, probablemente todos los días mi inseguridad más feroz se sentaría frente al teclado y cada tarde me dictaría un post con lo que ella cree que queréis leer. Cocinaría para cada uno un plato especial sin saber freir un huevo frito. Acabaría mintiendo hasta a los espejos. Y os negaría tres veces. Más tres millones de veces.Mintiéndome a mí os faltaría al respeto.
Tampoco me gusta regodearme en la tristeza, ni en la apatía, pero no ha sido esta última una buena temporada.Ya digo que escribir me ha salvado. Y es cierto: sin este collage los días hubieran sido una serie de números seguidos a los que no le hubiera encontrado gracia. El blog me ha dado mucha vida. Muchas sorpresas inesperadas y abrazos que no he pedido (los mejores: los que realmente son abrazos). Ahora noto que de aquí he cogido mucha fuerza y que, poco a poco, me despego del miedo. Ahora me miro y descubro mis perfiles, sin que tenga que bajar los ojos. He pasado cinco meses creyendo que era invisible. He pasado este invierno- que no se acaba, maldita lluvia- rehuyéndome.
Mi vida a menudo es una ficción, me refiero a la que vivo de verdad, no a la que escribo.Me visto de colores pese al gris que me rodea, muevo papeles de un sitio a otro en el despacho, toreo algún juicio, como con mi familia, discuto sobre política, parafraseo a otros con la literatura, quedo con mis amigos para tomar alguna caña, para ir a cenar, viajo mucho menos de lo que necesito...pero me falta la intensidad con la que yo hago las cosas, para bien o para mal. Me paso los días tramppin, yendo de puntillas en casi todo, remedando los agujeros de mi indecisión, salvando los trámites urgentes, corriendo sin destino...
Una vez leí que somos o que únicamente poseemos aquello que conservaríamos si naufragáramos- de verdad, sin metáforas- y nos quedáramos en un bote a la deriva. Es decir, que somos lo que nos salvaría en una situación límite. Yo a veces pienso, cuando subo a la cárcel a visitar a algún cliente, que de entrar allí si me condenaran por algún delito, lo que me salvaría serían las palabras: escribir, leer, contar...Lo único que tengo es esto. Soy lo que son.
Por eso concedo tanta importancia a lo que la gente escribe, a las formas, a la expresión. Detrás de un cuadro, de una novela, de una canción siempre suele haber un hombre o una mujer que gritan. Yo cierro los ojos e intento escucharlos y cuando siento que he descubierto su mensaje encriptado me desborda la emoción. Si lo que dice además rompe el muro de Berlín que levanta cada noche mi soledad le doy las gracias, porque no suelo encontrarme en la playa hojas de cuaderno dormidas en una botella.
De ahí que un martes como hoy me levante con la necesidad de explicar mis trucos de titiritera, de vendedora ambulante. No quiero hacer trampas. No me gustan los juegos de cartas, pero si os tengo que escribir alguna que sean las que llevo en la mano y que caigan sobre la mesa boca arriba.
Gracias Guaje por estas palabras: filo, trampa y tierra firme.
8 comentarios:
Sigue poniendo lo que tú quieres que leamos y no lo que crees que queremos leer, por que al fin y al cabo entramos aquí cada día para disfrutar un poco de ti y tus historias ...
¿ Y quién no ha hecho trampa alguna vez?
Muchos besos
Gracias Al, tienes razón, lo q pasa es q a veces de tanto mirarme el ombligo me caigo dentro. Mil besos sin plazo
Mi vigía gritó tierra al encontrarte y enseguida manejé las velas hacia ti, si habíamos permitido que el barco vagara a la deriva era sólo por la posibilidad de encontrar un tesoro como este, eres un rumbo de los buenos, uno de esos rumbos que nos llevan hacia las cosas hermosas, y voy a continuar aquí detrás tuyo, siguiéndote. Eres insegura, y demasiado dura contigo misma en lo que has publicado hoy. Eres maravillosa siempre. Aun si fueras una bañera y no un océano mi barquito no se cansaría de navegarte, así que no temas, dame luz, dame luz que te veo te sigo y cualquier día te alcanzo.
gracias tierra firme, pero me estoy poniendo tan roja que no seé cómo contestar.Así que me salto la gala homenaje, que me da mucha vergüenza.
Me alegro de q me leas y no te aburras con mis historias.
Un beso fuerte
eva
ahhh! y sobre lo de "maravillosa siempre"- q me encanta, cómo no- te digo q ná de nás.Que tengo mal carácter y si no que se lo pregunten a mis compañeros de trabajo como soy por las mañanas. Una déspota, en serio.
Pero agradezco el piropo.
Desde luego que podría suscribir la mayoría de las cosas aquí referidas hasta el estremecimiento, y desde luego que no tengo ni idea si escribes para ti o para quien te vaya a leer; lo que está claro es que algunos nos hemos quedado enganchados, literalmente pegados a esta pantalla desde aquellos comments de if en el blog de Richi hasta el momento de adivinarte como Eva, y nos sentimos afortunados, sin trampas.
Y la realidad, la verdad, la ficción, ¿dónde están? A veces la impostura es la mayor de las verdades...
En cuanto al arrepentimiento, en cualquier caso, probablemente sea inevitable, y hay que vivir con él y con demás cargas.
Besos (y me enorgullezco y sonrojo por la cita, mil gracias).
Que siga el espectáculo...
mal hecho, porque yo, quería leerlo!!!! y comentártelo antes de tu escapada al mundo libre, ese que sólo existe estando en una isla... pero bueno, es tu blog, lo malo es que nos hemos acostumbrado a sentirnos como en casa y claro, nos sentimos con derechos casi, casi...
un besazo y que sea lo que tú quieras...
ahora me moriré de curiosidad infinita, por qué no lo leí esta mañana mientras pasaba la mopa, reñía a McQueen y me acordaba de la madre de todos los obreros de la casa de enfrente que andan todo el día con el perrea, perrea!!
un abrazo que se une al beso anterior
Ay la que he liado sin querer...Bueno,a ver si deshago el enredo, por partes:
1. Como bien ha dicho Tierra firme soy de natural insegura.Más aún. Voy, vuelvo, deshago...No me gusta esa debilidad, pero con los años voy haciéndome más sólida, y en determinados aspectos de mi vida la inseguridad no se nota nada (con la toga en los juzgados, por ejemplo, para mí es como el traje de Supermán, me la pongo y me siento capaz de enfrentarme a cualquier cosa, y eso que la toga es horrible, tan negra y anacrónica, que no estiliza ni favorece)pero este tipo de escribo, rompo, releo es muy típico mío.
2. Yo hago trampas alguna vez, las mínimas, pero sí, para qué mentir. Soy una persona normal, con todos mis lados, más oscura, menos.Así que la honestidad a rajatabla pesa mucho para colgármela como medalla.
3.Guaje, me has recordado a Pessoa -"el poeta es un fingidor..."- y a una frase de Borges -"Yo no soy el que está en los libros"...- y me adhiero a todo lo que dices sobre ficción, realidad, impostura...Agradezco hasta la médula que te acuerdes de cuando me escondía tras el nick de "If" en el blog de Richi (después Nínive me encontró aquí y casi se me saltan las lágrimas)porque era una temporada muy chula y porque ya sabes que me gusta muchísimo cómo escribe Richi y sus post-ales. Así que, si me relacionas con su blog, aunque solo sea en el recuerdo, me parece precioso.Y por supuesto que sigue el espectáculo.Mucha mierda. Y adelante, Ahora hay que seguir,,,
3. Nínive, no, no has hecho mal.Pobre Mc Queen y pobres obreros con el perrea- después de Eurovisión los chiquilicuatres no levantan cabeza, yo porque me dormí y no sé qué pasó, cuando me desperté en el sofá, Raffaella pegaba unas voces...y claro que esta es tu casa.Te contaré...
Pues eso, que creo q lo he liado un poco más todo, pero bueno...sirvan como notas al margen.
En cualquier caso un beso muy fuerte a todos.no era mi intención pedir este abrazo gigante, pero me lo guardo en la mesita de noche, con otros tesoros. Más besosssss
eva,
if
El post, por identificación, lo entiendo perfectamente. No hay entuertos, pues, que desfacer.
Sólo añadir respecto al blog de Richi que yo me hice realmente seguidor por ciertos comments.
Y basta ya por mi parte :-)
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