Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
domingo, 25 de mayo de 2008
I've loving you too long
La elegancia hecha voz, Tindersticks. Y las cartas que escribía para otros Florentino Ariza. Aunque no haya podido ir a ver la película por miedo a que se rompa el hechizo de un libro que tengo en el corazón.
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