Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
lunes, 5 de mayo de 2008
Receta para una noche de verano
El texto de este post lo encontraréis en el último comentario q me ha dejado Nínive.Ella es la que expide las recetas. Con la de los desayunos acertó plenamente.Imaginad lo que pueden ser las cenas de verano: de cuento.
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